No todos los ojos son iguales

Teniendo en cuenta que los ojos de cada persona son diferentes, el médico debe escoger el mejor tratamiento para cada caso. Aunque la ICL puede ser útil para la corrección de los problemas más comunes de la visión como la miopía, hipermetropía o astigmatismo, en general se usa cuando el láser no es aconsejable.

Cuando la persona es demasiado miope o hipermétrope

Cuando se necesitaba hacer una corrección de gran magnitud, las posibilidades de crear problemas con el láser son elevadas. También, en estos casos, la corrección de la visión obtenida, por medio del láser, puede ser pobre.

Cuando la córnea es muy delgada o débil

En los pacientes con córnea delgada o débil la mejor opción será esta lente para conseguir la corrección deseada.

Cuando se sufre de Ojo Seco

Si el paciente padece de ojo seco severo, se puede optar como mejor opción por este tipo de lentes.

La ICL produce excelentes resultados ópticos

Debido a que la ICL produce correcciones de gran exactitud, ya que no se necesita ni extraer, ni alterar los tejidos del ojo. La calidad de la visión, en los casos bien indicados, es invariablemente superior a la obtenida con el tratamiento hecho con láser. Durante el tratamiento con láser es necesario retirar tejido de la córnea y modificar su estructura. Las fotografías que aparecen a continuación, muestran una comparación simulada de la claridad visual obtenida después de una corrección de miopía de gran magnitud, hecha con el ICL y la misma hecha con láser.

Intervención con Lasik en Alta Miopía

Con ICL de Collamer

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