Llámenos al 91 444 82 30  Calle José Ortega y Gasset 56 Dupdo. 28006 MADRID Tfno: 91 444 82 30   -   Plaza de Santo Domingo 1 y 2 (detrás de la calle Mayor) 28922 ALCORCON (MADRID) Tfno: 91 643 16 79   -   Calle Hungría 3 (detrás del Ayuntamiento nuevo y junto a la RENFE) 28943 FUENLABRADA (MADRID) Tfno: 91 649 01 13 « inicio | mapa web   

Preguntas frecuentes

¿Sería yo un buen candidato para el tratamiento con la ICL de Collamer®?

Los mejores candidatos son aquellos entre los 25 y 50 años de edad con miopía o hipermetropía con o sin astigmatismo. Debe saber que la ICL está aprobada en los Estados Unidos y Europa. El mejor candidato es la persona que no haya sido sometida a cirugía oftalmológica y que no tenga historial de enfermedades oculares tales como glaucoma, iritis o retinopatía diabética.

¿Qué ventajas tiene la ICL?

La ICL y la ICL tórica pueden corregir una amplia gama de problemas relacionados con la miopía, la hipermetropía y el astigmatismo sin que exista la necesidad de remover o destruir tejido de la córnea. La ICL es una lente plegable muy pequeña que se inserta a través de una incisión de tres milímetros que no requiere sutura. La ICL produce una visión óptima y los resultados son altamente previsibles. Esto es atribuible a la posición que adopta dentro del ojo y al alto rendimiento óptico de la lente. La ICL está hecha de Collamer®, un material único y totalmente biocompatible.

¿Qué sucedería si se presentaran cambios en la visión del paciente?

Si ocurrieran cambios mayores de visión, la ICL podría retirarse y cambiarse por otra muy fácilmente. También se podría efectuar otro tipo de tratamiento en cualquier momento. Con la ICL es posible usar gafas o lentes de contacto, si fuese necesario. La ICL no corrige la presbicia. Es decir, que a partir de los 45 - 50 años, se haría necesario usar gafas para leer.

¿Podría la ICL secarse o ensuciarse como sucede con las lentes de contacto?

No, la ICL ha sido diseñada para permanecer indefinidamente dentro del ojo sin recibir ningún mantenimiento. Se recomienda una visita anual al oftalmólogo para cerciorarse de que todo está correcto.

¿Es posible ver la ICL a simple vista?

No, porque la ICL se sitúa detrás del iris. Pasa desapercibida para quien la lleva y también para cualquier otra persona. Los resultados cosméticos son perfectos. Quien no está entrenado profesionalmente, jamás podría adivinar que una persona lleva una ICL dentro del ojo.

¿De qué está hecho la ICL?

El material es llamado Collamer®. Es un copolímero que contiene una pequeñísima cantidad de colágeno purificado. El material es muy estable y altamente biocompatible (No ocasiona ninguna reacción en el ojo). Además filtra los rayos ultravioleta.

¿Cuáles son los pasos a seguir en el tratamiento?

La cirugía es ambulatoria. Esto significa que el paciente deja la clínica el mismo día de la operación. Es importante tener en cuenta que ese día el paciente debe llegar y partir acompañado. Le será administrada anestesia tópica (gotas de colirio en el ojo). La molestia y el dolor son mínimos. Posteriormente recibirá un tratamiento en forma de gotas oculares y quizás algún medicamento oral. Normalmente se le indica volver al día siguiente de la cirugía para control médico.

¿Cuánto tiempo puede permanecer la ICL en el ojo?

Se espera que la ICL permanezca indefinidamente dentro del ojo, pero por si algún motivo hay que retirarla, un cirujano entrenado puede hacerlo fácilmente.

¿Es posible sentir la presencia del ICL una vez implantado?

La ICL es imperceptible después del implante. No se adhiere a las estructuras internas del ojo y permanece inmóvil después de colocada.

© 2010 LASERVISIÓN. Calle José Ortega y Gasset 56 Dupdo. 28006 MADRID - Tfno: 91 444 82 30
mapa web | clinica@laservision.es | Aviso Legal | Protección de datos
Diseño Web Diseño web - Websdirect