Le recomendamos que efectúen las siguientes revisiones:
Antes de los 3 años si los padres notan alguna anomalía, o lo aconseja el pediatra.
A los 3-4 años. Aunque el niño no tenga problemas con sus ojos, consideramos que es el momento ideal para hacer una exploración selectiva. A esta edad el niño es suficientemente mayor para dar una respuesta subjetiva a las pruebas de agudeza visual y todavía es lo bastante joven para una terapia eficaz del ojo vago si se descubre tal anomalidad.
Cada año o cada 2 años hasta los 14 años, dependiendo de si existe o no problema de graduación.