Orzuelo

oculoplastia_01 El orzuelo externo se produce por la infección del folículo piloso de la pestaña. Suele estar localizado en el borde del párpado, es de pequeño tamaño y superficial. Aparece como un granito que produce dolor y enrojecimiento. Adopta el aspecto de un pequeño absceso que drena de forma espontánea y que cura sin más complicaciones.

El orzuelo interno se produce por la inflamación de unas glándulas que producen grasa denominadas glándulas de Meibonio, situadas a una mayor profundidad que el folículo piloso, por lo que tiene dificultades de drenaje y está sometida a tensión. Por ello duele más y es más difícil de curar. De forma habitual, los orzuelos se tratan con aplicación de calor local mediante una pequeña compresa caliente, 3-4 veces al día y de 10 a 15 minutos, y aplicando después una pomada antibiótica y antiinflamatoria. En ocasiones, los orzuelos, en especial los internos, pueden llegar a enquistarse, lo que puede requerir un drenaje quirúrgico.

Chalazion

En el párpado hay unas glándulas que producen grasa, denominadas glándulas de Meibiomio.
En ocasiones estas glándulas pueden obstruirse y retener grasa.
La secreción sebácea retenida en el interior de la glándula forma una tumoración dura, indolora que es lo que se conoce como chalazión.

Suele desaparecer en unos meses, pero en ocasiones persiste, se enquista y aumenta de tamaño. Cuando esto ocurre llega a producir problemas estéticos y, lo que es peor, puede comprimir la córnea y alterar la visión.

El chalazión puede tratarse de diversas maneras. En algunos casos se puede realizar un drenaje por vía conjuntival con lo que no se deja ningún tipo de cicatriz visible y no se dan puntos.