¿Qué es una lente de contacto implantable (ICL)?
La operación de cirugía refractiva mediante lente intraocular ICL es el método consistente en colocar una lente blanda en el interior del ojo que permite corregir las graduaciones de miopía, astigmatismo e hipermetropía.
La lente ICL es similar a un lente de contacto. La diferencia consiste en que la ICL se coloca dentro del ojo del paciente en una cirugía intraocular en vez de ponerse en la superficie. Esta es blanda y pequeña, parecida a la lente natural del ojo pero no la reemplaza. Se convierte en una lente adicional del sistema ocular.
La ICL está diseñada de tal manera que puede corregir la miopía, el astigmatismo y la hipermetropía. La lente funciona cambiando el punto de enfoque de la luz sobre la retina.
Los días previos a la operación
Previamente al tratamiento con lentes intraoculares, los profesionales de nuestra clínica de Madrid Laservisión le realizan un examen exhaustivo de los ojos. En función del examen le hablarán de las alternativas más adecuadas para su caso.
Justo antes del tratamiento
Para evitar sensaciones molestas, antes de la cirugía, el ojo se trata con gotas de anestesia en colirio. Habitualmente no se recomienda una sedación, ya que no es necesario.
La operación con ICL
El implante de ICL es un procedimiento ambulatorio (sin ingreso) que en nuestra clínica de Madrid no suele llevar más de unos 5 a 7 minutos. Los pasos de la cirugía con lente intraocular son muy sencillos:
Primero se hace una pequeña incisión por fuera de la córnea.
Segundo se dilata la pupila.
Por último, se coloca la lente detrás del iris. Se cierra la pupila.
En esto consiste todo el procedimiento
La pequeña incisión que se hizo durante la cirugía no necesita puntos. Esta se sella por sí misma de modo natural.
Después de la intervención el paciente puede abandonar la clínica por su propio pie sin tapar el ojo, aunque se recomienda venir acompañado de un familiar o amigo.
Debido a que la ICL es pequeña y blanda, en pocos segundos se puede doblar y colocar en el ojo en una cirugía intraocular, a través de un orificio muy pequeño que se cierra sin puntos.
Una vez colocada, la ICL se desdobla y se acomoda dentro del espacio que se encuentra entre el iris y el cristalino, por lo que exteriormente no se aprecia.
Efectuando un simple procedimiento, la ICL se puede retirar o reemplazar por otra, si fuese necesario.
Este tipo de lentes están hechas de un material único llamado Colamero, cuya cualidad más importante consiste en ser aceptada por el cuerpo humano como si fuera un tejido propio. Esto significa que no sufre rechazo.
Cólamero
Algunas de sus características:
- Alto nivel de transparencia
- Buena flexibilidad y elasticidad
- Capacidad de doblarse para su inserción y recuperar su forma dentro del ojo
¿Para qué pacientes se recomiendan las lentes ICL?
Cuando un paciente presenta graduaciones elevadas de miopía, hipermetropía o astigmatismo, la elección de la técnica quirúrgica adecuada es fundamental para obtener seguridad, estabilidad y una visión de calidad a largo plazo.
En estos casos, el implante de lentes fáquicas intraoculares (ICL) suele ser la alternativa más recomendable frente a las técnicas corneales con láser, como el LASIK o el ReLEx SMILE.
En los pacientes con córnea delgada o débil la mejor opción será esta lente para conseguir la corrección deseada.
Si el paciente padece de ojo seco severo, se puede optar como mejor opción por este tipo de lentes.
Descubre en nuestro BLOG una entrada especial con todas las dudas sobre las lentes ICL en este video en el que el Dr. Ángel López Castro da respuestas claras y concretas a todas esas dudas.
¿Para quiénes son adecuadas las lentes ICL?
Las lentes ICL son adecuadas para corregir miopía, hipermetropía y astigmatismo en pacientes que desean liberarse de gafas o lentillas. Se recomiendan especialmente en personas no candidatas a cirugía láser (LASIK, PRK) debido a factores como córneas delgadas, sequedad ocular o una graduación muy alta. En adultos con la graduación estable, la ICL ofrece una alternativa segura y efectiva para mejorar la visión sin alterar la córnea.
¿Existen límites de graduación?
Las lentes ICL cubren un rango muy amplio de graduaciones, aunque existen límites máximos. En miopía pueden corregir aproximadamente hasta -18 dioptrías; en hipermetropía, hasta +10 dioptrías; y en astigmatismo, hasta 6 dioptrías. Estos límites son superiores a los de la cirugía láser convencional, lo que permite a la ICL tratar defectos refractivos muy elevados que el láser no alcanzaría.
¿Qué diferencias tienen frente a la cirugía láser?
La principal diferencia es que, con la técnica ICL, se implanta una lente fáquica dentro del ojo, mientras que la cirugía láser remodela la superficie de la córnea eliminando tejido. Esto conlleva varias ventajas de la ICL frente al láser:
- No altera la córnea: al no tallar la córnea, la ICL no provoca sequedad ocular y es apta incluso para pacientes con córneas delgadas
- Reversibilidad: la lente ICL puede extraerse o reemplazarse en el futuro si alguna vez fuese necesario, algo imposible tras el láser.
Además, la cirugía láser es un procedimiento externo muy rápido, mientras que la ICL, al ser intraocular, implica un proceso quirúrgico algo más complejo. Sin embargo, la ICL suele proporcionar una calidad visual excelente, especialmente en graduaciones altas.
¿Son seguras y reversibles las lentes ICL?
Sí. Las lentes ICL se consideran una opción muy segura para corregir defectos refractivos, con excelentes resultados en cuanto a eficacia y satisfacción. Asimismo, una de sus grandes ventajas es que son reversibles: el lente implantado puede retirarse o sustituirse en el futuro si fuese necesario. Esto brinda una tranquilidad adicional, ya que –a diferencia del láser– la estructura del ojo no queda modificada de forma permanente en caso de que se requiera un cambio..
¿Cuánto dura la recuperación tras la cirugía ICL?
La recuperación tras la implantación de una lente ICL suele ser muy rápida. Muchos pacientes notan una mejoría en la visión desde el primer día tras la operación. Por lo general, en el transcurso de unos pocos días pueden retomar sus actividades cotidianas, siguiendo las indicaciones posoperatorias (uso de colirios, no frotarse los ojos, evitar esfuerzos intensos al principio). En resumen, se trata de una recuperación cómoda y breve en comparación con otras cirugías oculares.
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Operación con lente ICL en Madrid
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Ventajas de la operación mediante Lente de Contacto Implantable (ICL)
La ICL hace posible corregir la miopía, la hipermetropía y el astigmatismo con máxima precisión y por encima de los límites propios del tratamiento con láser.
Las lentes ICL producen correcciones de gran exactitud, ya que no se necesita ni extraer, ni alterar los tejidos del ojo. La calidad de la visión, en los casos bien indicados, es invariablemente superior a la obtenida con la cirugía hecha con láser. Durante el tratamiento con láser es necesario retirar tejido de la córnea y modificar su estructura.
Si fuese necesario, efectuando un simple procedimiento, la ICL se puede retirar o reemplazar por otra.
Es imposible detectar a simple vista un implante de ICL. La única forma de advertirlo es por los cambios notables de visión.
Si la persona padece de un alto grado de miopía o de hipermetropía, con este tipo de lente podrá alcanzar la corrección deseada sin correr mayores riesgos, ya que con este tratamiento no es necesario eliminar ningún tejido.
El tratamiento con ICL no está contraindicado en pacientes con córneas finas u ojo seco.
La ICL es un triunfo de ingeniería, originalidad e investigación clínica desarrollado por STAAR Surgical Company, una empresa con larga trayectoria en la innovación exitosa de la tecnología quirúrgica ocular.
Es el primer producto de su clase que ha obtenido aprobación general y es el resultado de largos años de investigación y desarrollo, orientados hacia la adaptación de la tecnología propia de la lente intraocular (LIO), usada para corregir las cataratas, a la cirugía refractiva.
Más de 3 millones de lentes distribuidas en 75 países
Cada año, las lentes intraoculares se implantan rutinariamente en millones de pacientes para reemplazar la lente natural del ojo (cristalino), cuando éste pierde su transparencia ya sea por envejecimiento o deterioro.
Podría decirse, sin temor a equivocarse, que el mayor beneficio, que obtiene la persona tratada, es el alto grado de satisfacción que experimenta con el implante de lente ICL.
A diferencia del LIO, el implante de ICL no requiere la eliminación del cristalino. Éste se coloca, como una adición, por delante del cristalino para inducir la corrección de la visión.
Como hemos mencionado antes, la operación con lentes intraoculares ICL tiene una duración aproximada de tan solo 7 minutos.
La ICL, una vez implantada, no requiere mantenimiento especial pues los tejidos y las delicadas estructuras del ojo quedan intactas después del procedimiento quirúrgico
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Nuestro equipo de expertos profesionales
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