Membrana epirretiniana

¿Qué es la membrana epirretiniana?

La membrana epirretiniana macular es una fina capa de tejido que se forma sobre la superficie de la retina, concretamente en el área macular, responsable de la visión central y de detalle.
Este tejido aparece cuando algunas células del vítreo o de la retina proliferan de manera anómala, generando una fina película que puede contraerse y arrugar la retina, provocando una distorsión de la visión.

A medida que la membrana se engrosa o se tensa, el paciente puede notar pérdida progresiva de nitidez, deformación de las imágenes o dificultad para leer letras pequeñas. Aunque en algunos casos su evolución es lenta y apenas causa síntomas, en otros puede afectar significativamente la calidad visual.

¿Cuáles son los síntomas?

Los síntomas más frecuentes de la membrana epirretiniana incluyen:

  • Disminución de la agudeza visual, especialmente al leer o enfocar objetos cercanos.
  • Visión borrosa o distorsionada, con líneas rectas que se perciben torcidas o con ondulaciones.
  • Dificultad para percibir los detalles finos o los colores con claridad.
  • Percepción de imágenes dobles o sensación de que las letras “saltan” al leer.
  • En algunos casos, visión monocular alterada (afectando un solo ojo), lo que puede pasar inadvertido si el otro ojo compensa.

Estos síntomas suelen detectarse en revisiones rutinarias, especialmente en personas mayores de 50 años o con antecedentes de cirugía ocular, retinopatía diabética o desprendimiento vítreo posterior.

¿Cuál es el tratamiento?

En fases iniciales, cuando la alteración visual es leve, se recomienda observación y seguimiento periódico mediante pruebas de imagen como la tomografía de coherencia óptica (OCT), que permite visualizar la retina en detalle y valorar la evolución de la membrana.

Si el paciente presenta pérdida visual significativa, distorsión marcada o dificultad para realizar tareas cotidianas, el tratamiento indicado es la vitrectomía. Esta cirugía consiste en eliminar el gel vítreo y retirar la membrana epirretiniana con instrumentos de microcirugía ocular de alta precisión.

La intervención suele realizarse de forma ambulatoria, con anestesia local y una recuperación visual progresiva durante las semanas posteriores. En la mayoría de los casos, los pacientes logran mejorar la agudeza visual y reducir la distorsión, aunque los resultados dependen del grado de afectación previa de la mácula.

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