Glaucoma Diagnóstico, seguimiento y tratamiento en Madrid
El glaucoma es una enfermedad del nervio óptico que puede avanzar lentamente y sin síntomas evidentes al principio. Detectarlo a tiempo permite controlar la presión ocular, vigilar la evolución y reducir el riesgo de pérdida visual irreversible.
¿Qué es el glaucoma?
El glaucoma es una enfermedad que afecta al nervio óptico, la estructura que conecta el ojo con el cerebro y permite transmitir la información visual.
Aunque muchas veces se relaciona con la presión ocular alta, el glaucoma no consiste solo en “tener la tensión ocular elevada”. La presión intraocular es el principal factor que podemos controlar, pero también puede existir glaucoma con cifras de presión aparentemente normales.
Contenido médico revisado
Esta información ha sido revisada por la Dra. Ana López Vázquez, especialista en glaucoma de Clínica Laservisión.
Última revisión médica:
Afecta progresivamente al nervio óptico.
Produce una pérdida del campo visual, que suele ser lenta.
Puede avanzar sin síntomas evidentes durante mucho tiempo.
El daño producido por glaucoma es irreversible.
Por eso es importante detectarlo a tiempo mediante una exploración oftalmológica completa, especialmente si existen antecedentes familiares, presión ocular elevada u otros factores de riesgo.
¿Qué ocurre dentro del ojo en el glaucoma?
La Dra. Ana López Vázquez, oftalmóloga del equipo de glaucoma de Clínica Laservisión, explica de forma sencilla cómo se produce el glaucoma y por qué es tan importante controlar la presión intraocular.
El ojo produce de forma natural un líquido llamado humor acuoso. Este líquido debe salir del ojo a través de una zona de drenaje llamada malla trabecular.
En muchos casos de glaucoma o hipertensión ocular, el problema aparece cuando este drenaje no funciona bien. Esto puede hacer que aumente la presión intraocular y, con el tiempo, se dañe el nervio óptico.
Por eso, una de las estrategias fundamentales para controlar el glaucoma y reducir el riesgo de progresión es mantener la presión intraocular en niveles adecuados.
El ojo produce humor acuoso.
El líquido debe drenarse por la malla trabecular.
Si el drenaje falla, puede subir la presión y dañarse el nervio óptico.
Una enfermedad que avanza sin avisar
En las fases iniciales, el glaucoma avanza de forma lenta y sin producir síntomas, por lo que la enfermedad puede pasar desapercibida.
En muchas ocasiones el daño por glaucoma comienza afectando a la visión periférica o lateral, por lo que el diagnóstico es prácticamente imposible sin una exploración oftalmológica. Cuando aparecen síntomas de pérdida de visión central, el daño del nervio óptico suele ser avanzado.
Una buena visión no excluye el diagnóstico de glaucoma.
NO produce dolor
Puede evolucionar lentamente durante años.
La pérdida de visión periférica suele pasar desapercibida.
Síntomas del glaucoma
La forma más frecuente de glaucoma no produce molestias, ni dolor. Aún así, existen síntomas que deben hacerle consultar, especialmente si aparecen de forma repentina.
Glaucoma crónico o más frecuente
- Normalmente no produce síntomas al principio.
- Dificultad para adaptarse a los cambios de luz-oscuridad o viceversa.
- Pérdida de la calidad visual
- Puede provocar pérdida de visión lateral o periférica.
- En fases avanzadas puede dificultar la orientación o la conducción.
Urgencia: posible glaucoma agudo de ángulo cerrado
- Dolor ocular intenso.
- Ojo rojo.
- Visión borrosa repentina.
- Halos alrededor de las luces.
- Náuseas o vómitos.
Ante síntomas bruscos como dolor ocular intenso, ojo rojo, visión borrosa repentina, halos alrededor de las luces, náuseas o vómitos, es recomendable acudir a una valoración oftalmológica urgente.
¿Quién tiene más riesgo de glaucoma?
Algunas personas tienen más probabilidad de desarrollar glaucoma o de necesitar controles más estrechos del nervio óptico y de la presión intraocular.
El riesgo aumenta con los años, especialmente a partir de la edad adulta.
Tener familiares con glaucoma aumenta la probabilidad de padecerlo.
El único factor de riesgo modificable .
Se asocia a mayor riesgo y requiere revisiones oftalmológicas completas.
El grosor corneal puede alterar las medidas de presión intraocular. .
Están asociados a hipertensión ocular en algunos pacientes
Inflamaciones, cirugías previas u otros problemas oculares pueden aumentar el riesgo.
Un golpe o lesión ocular favorece algunos tipos de glaucoma secundario.
Algunas enfermedades generales influyen en la salud del nervio óptico.
Si tienes antecedentes familiares de primer grado de glaucoma, conviene realizar revisiones oftalmológicas periódicas.
Cómo puede afectar el glaucoma a la visión
El glaucoma suele afectar primero a la visión periférica. Por eso, una persona puede conservar buena visión central y no notar cambios hasta fases avanzadas.
Esta imagen es una representación orientativa. La forma real de percibir la visión puede variar según el tipo de glaucoma, la fase de la enfermedad y la evolución de cada paciente.
Tipos de glaucoma
No todos los glaucomas son iguales. El tipo de glaucoma, el estado del nervio óptico, la presión intraocular y el riesgo de progresión ayudan a decidir el seguimiento y el tratamiento más adecuado.
Glaucoma primario de ángulo abierto
Es el tipo más frecuente. Suele evolucionar lentamente y sin síntomas iniciales, por lo que puede pasar desapercibido durante años.
Glaucoma de ángulo cerrado
Puede ser crónico o presentarse de forma aguda. El cierre angular agudo puede provocar síntomas bruscos y requiere valoración oftalmológica urgente.
Hipertensión ocular
Existe presión ocular elevada, pero sin daño confirmado del nervio óptico. Requiere valorar el riesgo individual y realizar seguimiento.
Glaucoma de tensión normal
Hay daño glaucomatoso del nervio óptico aunque la presión intraocular no sea alta en las mediciones habituales.
Glaucomas secundarios
Pueden estar asociados a inflamación ocular, traumatismos, cirugías previas, uso prolongado de corticoides, problemas vasculares u otras enfermedades oculares.
Identificar el tipo de glaucoma es importante porque no todos evolucionan igual ni requieren el mismo control. Por eso el diagnóstico debe incluir una valoración completa del nervio óptico, la presión ocular y el ángulo iridocorneal del ojo.
Pruebas para diagnosticar el glaucoma
El diagnóstico del glaucoma no depende de una sola prueba. Para valorar correctamente el riesgo, el estado del nervio óptico y la posible progresión, el oftalmólogo combina diferentes exploraciones.
Tonometría
Mide la presión intraocular, el principal factor para controlar el glaucoma.
Gonioscopia
Permite valorar si el ángulo de drenaje del ojo es abierto, estrecho o cerrado.
OCT del nervio óptico
Analiza la capa de fibras nerviosas y la estructura del nervio óptico con gran precisión.
Campimetría
Estudia el campo visual y ayuda a detectar las alteraciones propias del glaucoma.
Paquimetría
Mide el grosor de la córnea, un dato importante para interpretar correctamente la presión ocular.
Fondo de ojo
Permite valorar la excavación, el aspecto del nervio óptico y otros signos compatibles con glaucoma.
En la práctica clínica, estas pruebas se interpretan en conjunto. El objetivo es conocer el estado inicial del nervio óptico y poder comparar su evolución en las revisiones posteriores.
La presión ocular no lo explica todo
La presión intraocular es muy importante en el glaucoma, pero una medición aislada no basta para diagnosticarlo ni para descartarlo.
Puede haber presión alta sin daño confirmado del nervio óptico.
También puede existir glaucoma con presión aparentemente normal.
Por eso se valoran OCT, campo visual, grosor corneal, ángulo iridocorneal y evolución.
Tratamiento del glaucoma: controlar la presión para proteger la visión
El tratamiento del glaucoma se adapta a cada paciente según el tipo de glaucoma, la presión intraocular, el estado del nervio óptico, el campo visual y el riesgo de progresión.
Láser SLT para glaucoma
La trabeculoplastia láser selectiva puede ayudar a mejorar el drenaje del humor acuoso y reducir la presión ocular en casos indicados.
Ver tratamiento con láser SLTiStent inject® W
En casos seleccionados puede valorarse una técnica microinvasiva como iStent inject® W, especialmente en determinados perfiles y, en ocasiones, combinada con cirugía de catarata.
Ver tratamiento iStent inject® WColirios para el glaucoma
Ayudan a reducir la presión intraocular. Para que sean eficaces, deben utilizarse de forma constante y siguiendo la pauta indicada por el oftalmólogo.
Cirugía filtrante
Técnicas como la trabeculectomía pueden indicarse cuando se necesita una reducción mayor de la presión o cuando otros tratamientos no son suficientes.
Válvulas o dispositivos de drenaje
Se utilizan en glaucomas complejos o en situaciones en las que se necesita facilitar una vía alternativa para el drenaje del líquido intraocular.
El objetivo del tratamiento no es recuperar lo que ya se ha perdido, si no disminuir la presión para frenar la progresión.
La opinión de nuestros pacientes
Mi hijo necesitó cirugías por glaucoma y ptosis, y el resultado de ambas intervenciones ha sido excelente. En particular, el caso de mi hijo fue atendido por el doctor López Castro, doctora Vázquez, doctor Losada y srta. Sara en secretaría, y todos han sido una maravilla. Todo el equipo ha sido super profesional y amable durante las multiples revisiones que hicieron tras las intervenciones, lo cual te da tranquilidad al saber que la evolución post-cirugía va como tiene que ir. Sin duda, volveré y recomendaré esta clinica. Muchas gracias!
Experiencia personal relatada por un familiar. La evolución y los resultados tras una cirugía de glaucoma pueden variar según cada caso.
El seguimiento es tan importante como el tratamiento
El glaucoma requiere controles periódicos para comprobar si la enfermedad se mantiene estable o si existe progresión. En cada revisión se valoran los datos clínicos y la evolución de las pruebas.
Presión ocular
Se comprueba si la presión intraocular está dentro del objetivo marcado para cada paciente.
OCT y nervio óptico
Se compara la estructura del nervio óptico y la capa de fibras nerviosas con controles previos.
Campo visual
La campimetría permite detectar si aparecen cambios en la visión periférica.
Colirios y tolerancia
Se revisa la adherencia al tratamiento, la técnica de aplicación y posibles efectos secundarios.
Si la presión no está suficientemente controlada, si el OCT cambia o si el campo visual empeora, el oftalmólogo puede ajustar el tratamiento.
Glaucoma y cataratas: dos enfermedades frecuentes que pueden coincidir
El glaucoma y las cataratas son enfermedades distintas, pero pueden aparecer en edades similares. Por eso, en algunos pacientes es necesario valorar ambas situaciones de forma conjunta antes de decidir el tratamiento más adecuado.
Son enfermedades diferentes y deben valorarse de forma individual.
Pueden aparecer en edades similares, especialmente en pacientes adultos o mayores.
En algunos pacientes, la cirugía de cataratas puede mejorar la presión intraocular.
En casos seleccionados puede valorarse una cirugía combinada.
La decisión depende del tipo de glaucoma, la presión ocular, el estado del nervio óptico, la evolución del campo visual y el grado de catarata.
Cuándo conviene revisar la presión ocular y el nervio óptico
Una revisión oftalmológica permite valorar la presión intraocular, el estado del nervio óptico y otros factores que pueden aumentar el riesgo de glaucoma.
Antecedentes familiares
Cuando hay familiares directos con glaucoma, conviene realizar controles oftalmológicos periódicos.
Más de 40–50 años
La edad aumenta el riesgo, por lo que las revisiones cobran más importancia en adultos y mayores.
Presión ocular alta
Si te han dicho que tienes la presión ocular elevada, es recomendable valorar el nervio óptico.
Miopía elevada
La miopía alta puede requerir controles más estrechos de retina, nervio óptico y presión ocular.
Uso prolongado de corticoides
Algunos tratamientos con corticoides pueden influir en la presión ocular y deben vigilarse.
Cambios en la visión
Conviene consultar si notas pérdida de visión lateral, visión borrosa o halos alrededor de las luces.
Pide una revisión oftalmológica para valorar tu riesgo de glaucoma
La detección precoz permite controlar la presión ocular, revisar el nervio óptico y decidir si necesitas seguimiento o tratamiento.
Especialistas en diagnóstico y seguimiento del glaucoma en Madrid
En Clínica Laservisión realizamos una consulta oftalmológica especializada para valorar el nervio óptico, medir la presión ocular, realizar las pruebas diagnósticas necesarias y planificar el seguimiento del glaucoma.
Oftalmólogos especialistas en glaucoma en Madrid
El abordaje del glaucoma requiere una valoración completa y un seguimiento continuado. En Clínica Laservisión combinamos consulta oftalmológica especializada, pruebas diagnósticas, control de la presión ocular, evaluación del nervio óptico y seguimiento personalizado para decidir el tratamiento médico, láser o quirúrgico más adecuado en cada caso.
Preguntas frecuentes sobre el glaucoma
Resolvemos algunas dudas habituales sobre el glaucoma, su diagnóstico, evolución y opciones de tratamiento.
¿Qué es el glaucoma?
El glaucoma es una enfermedad que produce un daño crónico del nervio óptico. En caso de no ser tratado puede provocar una pérdida de visión irreversible.
¿El glaucoma tiene cura?
A día de hoy el glaucoma se considera una enfermedad tratable pero no curable. El tratamiento y seguimiento frena la progresión del glaucoma, pero no revierte el daño ya producido.
¿El glaucoma siempre da síntomas?
No. En muchos casos, especialmente en el glaucoma de ángulo abierto, puede avanzar lentamente y sin síntomas evidentes al principio. Por eso las revisiones oftalmológicas son importantes, sobre todo si existen factores de riesgo.
¿Qué presión ocular se considera alta?
No existe una cifra válida para todos los pacientes. De forma orientativa, una presión ocular por encima de 21 mmHg suele considerarse elevada, pero debe interpretarse junto con el grosor corneal, el estado del nervio óptico, el campo visual y otros factores de riesgo.
¿Se puede tener glaucoma con tensión ocular normal?
Sí. Existe el glaucoma de tensión normal, en el que hay daño del nervio óptico aunque la presión intraocular no sea alta en las mediciones habituales. Por eso no basta con medir únicamente la presión ocular.
¿Cómo se diagnostica el glaucoma?
El diagnóstico se realiza mediante una valoración oftalmológica completa. El especialista analiza la presión ocular, el nervio óptico, el campo visual, el ángulo de drenaje del ojo y otros datos clínicos para confirmar si existe glaucoma o riesgo de desarrollarlo.
¿Qué pruebas se hacen para detectar glaucoma?
Las pruebas más habituales son la tonometría para medir la presión intraocular, la OCT del nervio óptico, la campimetría o campo visual, la exploración del fondo de ojo, la gonioscopia y la paquimetría para medir el grosor corneal.
¿El glaucoma se puede operar?
Sí. En determinados casos puede indicarse tratamiento quirúrgico, cirugía mínimamente invasiva, cirugía filtrante o dispositivos de drenaje. La decisión depende del tipo de glaucoma, la presión ocular, el daño del nervio óptico y la respuesta a otros tratamientos.
¿Qué pasa si no se trata el glaucoma?
Si el glaucoma progresa sin control, puede producir pérdida de campo visual y daño irreversible del nervio óptico. En fases avanzadas puede afectar de forma importante a la visión.
¿Cada cuánto debo revisarme si tengo antecedentes familiares?
La frecuencia depende de la edad, la presión ocular, el estado del nervio óptico y otros factores de riesgo. Como orientación, las personas con mayor riesgo pueden necesitar controles periódicos cada 1 o 2 años, aunque el oftalmólogo debe indicar el intervalo adecuado en cada caso.
¿Los colirios para glaucoma son para toda la vida?
Los colirios para el glaucoma deben usarse de forma continuada, opciones como el láser o la cirugía posibilitan la independencia de gotas para el glaucoma.
¿El glaucoma puede causar ceguera?
Sí, el glaucoma puede causar ceguera si progresa sin diagnóstico ni tratamiento. Detectarlo a tiempo y realizar seguimiento permite reducir el riesgo de pérdida visual avanzada.