DMAE
La DMAE es una enfermedad crónica que afecta principalmente a personas mayores de 55 años y puede reducir la visión central, conservándose la visión periférica en la mayoría de los casos.
¿Qué es la DMAE?
La degeneración macular asociada a la edad, también conocida como DMAE, es una enfermedad ocular que afecta a la mácula, la zona central de la retina responsable de la visión más precisa.
La mácula nos permite leer, reconocer caras, conducir, ver detalles pequeños y distinguir mejor las formas y los colores. Cuando se deteriora, la persona puede notar visión borrosa en el centro, líneas torcidas, manchas oscuras o dificultad para realizar tareas de cerca.
La DMAE afecta principalmente a la visión central. En la mayoría de los casos, la visión periférica se conserva, por lo que no suele producir ceguera total, aunque sí puede limitar mucho actividades cotidianas como leer, coser, mirar el móvil, reconocer rostros o conducir.
Es más frecuente a partir de los 55-60 años y su evolución puede ser lenta o más rápida según el tipo de degeneración macular. Por eso, el diagnóstico precoz y el seguimiento oftalmológico son fundamentales para valorar el estado de la mácula y decidir el tratamiento más adecuado.
Síntomas de alarma de la DMAE
La degeneración macular asociada a la edad puede alterar la visión central. Estos son algunos síntomas que conviene revisar, especialmente si aparecen de forma reciente o progresiva.
Visión borrosa central
La parte central de la visión se ve borrosa o desenfocada, dificultando leer, reconocer caras o ver detalles.
Líneas torcidas
Las líneas rectas se ven onduladas, deformadas o distorsionadas, como ocurre en la rejilla de Amsler.
Mancha central
Aparece una mancha oscura, gris o vacía en el centro de la visión, justo donde se fija la mirada.
Dificultad para leer
Leer letras pequeñas se vuelve más difícil, lento o incómodo, incluso con buena iluminación.
Necesidad de más luz
Mayor necesidad de iluminación para leer, coser, mirar el móvil o realizar tareas habituales de cerca.
Tipos de DMAE
DMAE seca
También llamada DMAE atrófica
Es la forma más frecuente de degeneración macular asociada a la edad. Suele evolucionar de forma lenta y progresiva, por lo que puede pasar desapercibida en fases iniciales.
- Puede asociarse a la presencia de drusas en la mácula.
- Puede producir adelgazamiento o atrofia progresiva de la zona macular.
- La visión central puede deteriorarse poco a poco.
- Requiere controles periódicos para vigilar su evolución.
DMAE húmeda
También llamada DMAE exudativa o neovascular
Es menos frecuente que la forma seca, pero suele evolucionar con mayor rapidez. Se produce por el crecimiento de vasos sanguíneos anómalos bajo la mácula.
- Puede provocar filtración de líquido o sangre en la zona macular.
- Puede causar pérdida visual central más brusca.
- Los síntomas pueden aparecer o empeorar en poco tiempo.
- Requiere valoración y tratamiento precoz para intentar conservar la visión.
Evolución de la DMAE
La degeneración macular asociada a la edad no siempre evoluciona igual. Puede mantenerse estable durante tiempo, avanzar lentamente o transformarse en una forma húmeda que requiere atención precoz.
Mácula sana
La mácula conserva su estructura y permite una visión central nítida.
Cambios de la edad
Pueden aparecer drusas pequeñas u otros cambios iniciales sin síntomas claros.
DMAE inicial
La enfermedad puede empezar a afectar la mácula, aunque la visión aún sea útil.
DMAE seca avanzada
Puede aparecer atrofia macular y pérdida progresiva de visión central.
DMAE húmeda
La aparición de vasos anómalos puede provocar líquido, sangre y pérdida visual rápida.
Factores de riesgo
Edad avanzada
(más de 55 años)
Antecedentes
familiares
Tabaquismo
Hipertensión y
riesgo cardiovascular
Exposición solar
sin protección
Dieta pobre en
antioxidantes
Diagnóstico y seguimiento de la DMAE
Exploración oftalmológica completa
Evaluación completa de la retina y la mácula para detectar signos de DMAE y controlar su evolución.
OCT (Tomografía de Coherencia Óptica)
Permite detectar cambios precoces en la mácula y realizar un seguimiento preciso de la enfermedad.
Retinografía
Ayuda a documentar el estado de la retina y comparar la evolución de la enfermedad durante las revisiones periódicas.
¿Necesita una valoración de retina o mácula?
Nuestro equipo especializado en DMAE y enfermedades de la retina puede ayudarle a obtener un diagnóstico preciso y un plan de seguimiento personalizado.
Rejilla de Amsler
La rejilla de Amsler ayuda a detectar alteraciones de la visión central.
Si las líneas aparecen torcidas, deformadas, interrumpidas o aparece una mancha oscura en el centro, es recomendable solicitar una revisión oftalmológica.
Si alguna línea aparece torcida, interrumpida o notas una mancha en el centro de la visión, solicita una revisión oftalmológica cuanto antes. ¿Cómo interpretar la rejilla de Amsler? Guía completa con ejemplos y consejos →
Tratamiento de la DMAE
Tratamiento DMAE seca
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Seguimiento oftalmológico periódico.
Las revisiones permiten controlar la evolución de la enfermedad y detectar de forma precoz posibles cambios en la mácula. -
Control de factores de riesgo.
Dejar de fumar, protegerse de la exposición solar excesiva, mantener una alimentación equilibrada y controlar la salud cardiovascular puede ayudar a preservar la función visual. -
Suplementos antioxidantes específicos.
En determinados pacientes el especialista puede recomendar complementos nutricionales con luteína, zeaxantina, vitaminas antioxidantes y zinc. -
No existe una cura general para la DMAE seca.
El objetivo del tratamiento es ralentizar la progresión de la enfermedad y conservar la mejor visión posible durante el mayor tiempo.
Tratamiento DMAE húmeda
-
Inyecciones intravítreas anti-VEGF.
Son el tratamiento más utilizado para frenar el crecimiento de vasos sanguíneos anómalos y reducir la acumulación de líquido o sangre en la mácula. -
Tratamiento adaptado a cada paciente.
La frecuencia de las inyecciones depende de la respuesta obtenida y de la actividad de la enfermedad en cada revisión. -
Controles periódicos mediante OCT.
Las pruebas de imagen permiten valorar la evolución de la mácula y decidir cuándo es necesario continuar o ajustar el tratamiento. -
El inicio precoz es fundamental.
Detectar y tratar la DMAE húmeda cuanto antes ayuda a conservar más visión y mejorar el pronóstico visual a largo plazo.
Pronóstico: gracias a los avances en los tratamientos, especialmente en la DMAE húmeda, el pronóstico es mucho más favorable que hace unos años. Un diagnóstico precoz y el seguimiento regular son fundamentales para mantener la mejor visión posible.
Degeneración Macular Asociada a la Edad
Vídeo del Dr. Ángel López Castro
En este video el Dr. Ángel López Castro de la Clínica Laservisión explica de manera sencilla qué es la DMAE Degeneración Macular Asociada a la Edad, cuáles son sus síntomas principales y cómo los tratamientos actuales permiten frenar la enfermedad y conservar la visión.
Patologías relacionadas de retina y mácula
Preguntas frecuentes sobre la DMAE
¿Esta enfermedad produce dolor o ceguera total?
La DMAE no suele producir dolor ocular. Tampoco provoca ceguera total, ya que afecta principalmente a la visión central mientras que la visión periférica suele conservarse.
Sin embargo, puede dificultar actividades como leer, reconocer caras, conducir o ver detalles finos.
¿Cómo se afectará la visión?
Los síntomas pueden variar según la fase de la enfermedad. Es frecuente notar visión borrosa central, dificultad para leer, líneas torcidas o una mancha oscura en el centro de la visión.
En fases iniciales puede no producir síntomas evidentes, por lo que las revisiones periódicas son importantes.
¿Qué hacer si tengo estos síntomas?
Si nota una disminución de visión central, aparición de líneas deformadas o una mancha en el centro de la visión, es recomendable solicitar una valoración oftalmológica lo antes posible.
Un diagnóstico precoz permite detectar la enfermedad en fases iniciales y actuar cuando sea necesario.
¿Qué tipo de examen se hará?
El estudio suele incluir una exploración oftalmológica completa, fondo de ojo con dilatación pupilar, retinografía y tomografía de coherencia óptica (OCT).
Estas pruebas permiten valorar el estado de la mácula, detectar cambios precoces y realizar un seguimiento preciso de la enfermedad.
¿Podría ver mejor con gafas nuevas?
Las gafas pueden corregir defectos de graduación, pero no eliminan las alteraciones producidas por la DMAE.
Si la pérdida visual está causada por cambios en la mácula, es necesario estudiar la retina para determinar la causa y valorar las opciones de tratamiento o seguimiento.
¿Existe investigación esperanzadora?
Sí. La investigación en DMAE continúa avanzando y en los últimos años han aparecido tratamientos que han mejorado notablemente el pronóstico de muchos pacientes, especialmente en la DMAE húmeda.
Además, se están desarrollando nuevas terapias dirigidas a ralentizar la progresión de la enfermedad y preservar la visión durante más tiempo.