Aplicar calor local
El calor ayuda a que la secreción grasa retenida dentro de la glándula se vuelva más fluida.
El tratamiento inicial de un orzuelo se basa principalmente en aplicar calor y realizar un masaje palpebral para favorecer el drenaje natural de la glándula obstruida. Te explicamos cómo hacerlo correctamente y qué debes evitar.
Las medidas iniciales se centran principalmente en aplicar calor, realizar un masaje palpebral suave y mantener una buena higiene. El objetivo es favorecer el drenaje natural de la glándula afectada sin manipular ni intentar vaciar el orzuelo.
El calor ayuda a que la secreción grasa retenida dentro de la glándula se vuelva más fluida.
Después del calor, el masaje se dirige hacia el borde del párpado para favorecer la salida natural de la secreción.
Es importante utilizar material limpio y extremar la higiene de las manos y del borde palpebral.
No debe exprimirse, perforarse ni intentar vaciarse como si fuera una espinilla.
En los siguientes apartados explicamos por qué funcionan estas medidas y cómo realizar correctamente el masaje palpebral.
Consulta nuestra guía completa para conocer sus diferencias, por qué aparecen, qué tratamientos existen y cuándo conviene acudir al oftalmólogo.
El Dr. Diego Losada Bayo explica por qué el calor y el masaje palpebral son las medidas fundamentales y cómo realizarlos correctamente.
El calor ayuda a que la secreción grasa retenida se vuelva más fluida y el masaje busca favorecer que avance hacia la salida natural de la glándula, situada junto al borde de las pestañas.
Estas dos medidas se realizan de forma consecutiva: primero se aplica calor local para favorecer que la secreción retenida se vuelva más fluida y, después, se realiza un masaje suave hacia el borde del párpado.
El calor ayuda a que la secreción grasa retenida dentro de la glándula se vuelva más fluida y pueda desplazarse con mayor facilidad.
El Dr. Diego Losada suele recomendar calor seco, aunque explica que lo importante es conseguir el efecto del calor sobre la secreción retenida.
Después de aplicar calor, el masaje debe dirigirse hacia la zona donde desembocan las glándulas, junto al borde de las pestañas.
En el párpado inferior, el movimiento se realiza de abajo hacia arriba. En el párpado superior, de arriba hacia abajo.
El objetivo es favorecer el drenaje natural de la glándula. No debe pincharse, apretarse ni intentar vaciarse manualmente.
La evolución no es exactamente igual en todos los casos. Mientras el orzuelo mejora, hay algunas medidas sencillas que pueden evitar irritaciones y manipulaciones innecesarias.
No existe un plazo idéntico para todos los orzuelos. Lo importante es observar que la inflamación y las molestias evolucionen favorablemente. Si el bulto persiste, aumenta o deja de tener las características habituales de un orzuelo, conviene realizar una valoración oftalmológica.
No. No debe exprimirse, perforarse ni intentar drenarse en casa. El objetivo del calor y del masaje es favorecer el drenaje natural, no forzar la salida del contenido.
Mientras existe inflamación palpebral conviene evitar aquello que pueda aumentar la irritación o dificultar la higiene de la zona, especialmente el maquillaje alrededor del ojo y el uso de lentes de contacto si producen molestias.
No todos los orzuelos requieren medicación. En determinados casos el oftalmólogo puede indicar tratamiento farmacológico, pero no conviene utilizar antibióticos, antiinflamatorios o colirios por iniciativa propia.
El efecto útil de muchas compresas calientes procede precisamente del calor. No es necesario añadir sustancias al ojo ni utilizar preparados caseros que puedan irritar la piel o el borde palpebral.
Si el orzuelo no evoluciona favorablemente, aumenta de tamaño, produce molestias importantes, aparece repetidamente o queda un bulto persistente en el párpado, es recomendable revisarlo para confirmar el diagnóstico y valorar si se ha convertido en un chalazión u otra lesión palpebral.
Si tras aplicar las medidas habituales el orzuelo no evoluciona favorablemente, aumenta o sigue causando molestias, conviene evitar manipularlo y solicitar una valoración oftalmológica.
No debe pincharse, exprimirse ni manipularse para intentar que desaparezca antes. Esto puede irritar más el párpado y dificultar su evolución.
Los antibióticos, antiinflamatorios, pomadas o colirios no deben utilizarse por iniciativa propia. El oftalmólogo puede indicarlos en determinados casos.
Es recomendable revisar el párpado si el bulto no mejora, aumenta, aparece repetidamente o las molestias se vuelven más intensas.
Si quieres conocer las causas, diferencias entre orzuelo y chalazión, tratamiento cuando el bulto persiste y cuándo puede ser necesaria una intervención, consulta nuestra guía principal.
Este contenido ha sido revisado por el Dr. Diego Losada Bayo, especialista en párpados, órbita y anexos oculares de Clínica Laservisión.
Última revisión médica: 28 de septiembre de 2026