Cuando hablamos de lentes intraoculares, muchas personas piensan que todas son iguales. Sin embargo, no es así. Existen distintos tipos de lentes que se implantan dentro del ojo y su función depende del problema visual que queramos corregir.
En esta entrada te explicamos de forma clara la diferencia entre las lentes utilizadas en la cirugía de cataratas y las lentes que corrigen miopía, hipermetropía o astigmatismo sin quitar el cristalino.
Puedes ver la explicación completa del Dr. Ángel López Castro en este vídeo:
¿Qué es una lente intraocular?
Una lente intraocular es una lente que se implanta dentro del ojo con el objetivo de corregir dioptrías. Es decir, sustituye o complementa el sistema óptico natural del ojo para mejorar la visión.
Dependiendo de si se retira o no el cristalino (la lente natural del ojo), hablamos de dos tipos principales de lentes.
Lentes intraoculares en la cirugía de cataratas

En la operación de cataratas, el cristalino —que se ha vuelto opaco— se extrae y se sustituye por una lente artificial.
Es importante entender que el cristalino tiene aproximadamente 21 dioptrías. Si lo quitáramos sin implantar una lente, el paciente necesitaría una graduación muy elevada para poder ver. Por eso, siempre que se realiza una cirugía de cataratas, se implanta una lente intraocular que sustituye esa función óptica.
¿Qué pueden corregir estas lentes?
Hoy en día, la tecnología permite personalizar la lente para corregir:
- Miopía
- Hipermetropía
- Astigmatismo
- Presbicia (vista cansada)
Existen lentes monofocales, multifocales y de rango extendido que permiten ver de lejos, a distancia intermedia (ordenador, salpicadero del coche) e incluso de cerca.
Estas lentes están indicadas principalmente en:
- Pacientes con cataratas
- Personas que desean corregir graduación y presbicia eliminando el cristalino (cirugía refractiva del cristalino)
Suelen ser pacientes de mayor edad, especialmente cuando ya existe presbicia.
Lentes fáquicas: la alternativa para corregir miopía sin quitar el cristalino

El segundo grupo son las llamadas lentes fáquicas. La palabra “fáquica” significa que el cristalino se mantiene.
En este caso:
- No se extrae el cristalino.
- La lente se coloca delante o detrás del iris.
- El ojo mantiene su estructura natural.
Estas lentes están indicadas para corregir:
- Miopía
- Hipermetropía
- Astigmatismo
Especialmente en pacientes jóvenes que aún no tienen presbicia.
Ventajas de las lentes fáquicas
Las lentes fáquicas se han convertido en una alternativa muy segura a la cirugía láser, y en muchos casos la están sustituyendo.
Sus principales ventajas son:
- Cirugía corta y segura
- No se elimina ninguna estructura del ojo
- Son reversibles (se pueden retirar si fuera necesario)
- No producen sequedad ocular
- Excelente calidad visual
Por eso, en pacientes con graduaciones elevadas o con determinadas características corneales, pueden ser una opción más adecuada que el láser.
Entonces, ¿qué lente es mejor?
No se trata de cuál es mejor, sino de qué lente es adecuada para cada paciente.
- Si existe catarata o presbicia avanzada → lente que sustituye el cristalino.
- Si el paciente es joven y quiere corregir miopía sin perder su cristalino → lente fáquica.
La elección siempre debe hacerse tras un estudio oftalmológico completo y personalizado.
Conclusión
Las lentes intraoculares no son todas iguales. Las utilizadas en cirugía de cataratas sustituyen al cristalino y pueden corregir tanto visión lejana como cercana. Las lentes fáquicas, en cambio, se implantan sin retirar el cristalino y están indicadas para corregir defectos refractivos en pacientes más jóvenes.
Entender esta diferencia es fundamental para tomar una decisión informada sobre tu salud visual.


