Eclipse solar del 12 de agosto: cómo proteger tus ojos y evitar daños en la retina
El próximo 12 de agosto podremos observar en España un eclipse solar. Aunque se trata de un fenómeno extraordinario, mirar directamente al Sol sin la protección adecuada puede provocar una lesión grave en la retina, incluso sin sentir dolor en ese momento.
Un fenómeno extraordinario que debe observarse con protección
El próximo 12 de agosto tendrá lugar en España un eclipse solar, un fenómeno astronómico que despierta una gran expectación.
Observarlo puede ser una experiencia especial, pero es imprescindible hacerlo con la protección adecuada. Mirar directamente al Sol, incluso durante unos segundos, puede concentrar una gran cantidad de energía en la parte posterior del ojo y provocar una lesión en la retina.
La disminución de la luz ambiental durante el eclipse puede hacer que resulte más fácil mantener la mirada hacia el Sol. Sin embargo, que sintamos menos deslumbramiento no significa que la radiación haya dejado de ser peligrosa.
No mires directamente al Sol sin gafas específicas para eclipses. Las gafas de sol convencionales no proporcionan una protección segura.
Cómo observar un eclipse solar sin poner en riesgo la visión
En este vídeo explicamos por qué un eclipse solar puede dañar la retina, qué tipo de gafas deben utilizarse y cuáles son los síntomas que requieren una valoración oftalmológica.
La energía solar se concentra en la zona central de la retina sin provocar necesariamente dolor inmediato.
Solo deben emplearse filtros específicos para observación solar que cumplan la norma ISO 12312-2.
Visión borrosa, una mancha central o líneas deformadas después de la exposición requieren valoración.
¿Qué ocurre si miras el eclipse sin protección?
Los rayos solares de alta intensidad se concentran directamente sobre la retina, el tejido sensible situado en la parte posterior del ojo.
Si una exposición semejante se produjera sobre la piel, sentiríamos calor o dolor y apartaríamos rápidamente la zona afectada. Sin embargo, la retina no dispone de receptores de dolor ni de temperatura que nos avisen de que se está produciendo una lesión.
Por este motivo, una persona puede sufrir un daño retinal sin darse cuenta durante la exposición.
¿Por qué resulta más fácil mirar al Sol durante un eclipse?
En un día normal, la elevada luminosidad del Sol provoca deslumbramiento y hace que apartemos la mirada de manera instintiva.
Durante un eclipse, el ambiente se oscurece y la sensación de deslumbramiento disminuye. Esto puede provocar una falsa impresión de seguridad y facilitar que mantengamos la mirada durante más tiempo.
A pesar de esa menor luminosidad percibida, la radiación solar sigue siendo capaz de dañar la retina.
El deslumbramiento hace que apartemos la mirada
La elevada intensidad luminosa activa una respuesta instintiva de protección y dificulta mirar directamente al Sol.
La menor luminosidad no elimina la radiación peligrosa
El ambiente se oscurece, pero la energía solar que alcanza la retina puede continuar siendo dañina.
¿Cómo observar el eclipse de forma segura?
La única forma segura de mirar directamente al Sol durante el eclipse es utilizar gafas fabricadas específicamente para la observación solar.
Qué deben cumplir las gafas para eclipses
Comprueba que las gafas incluyan la identificación correspondiente al marcado CE.
Es la referencia de seguridad para los filtros destinados a la observación directa del Sol.
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Estar fabricadas para observación solar
No deben confundirse con unas gafas de sol convencionales.
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Incluir el marcado CE
El producto debe estar correctamente identificado y proceder de un proveedor fiable.
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Cumplir la norma ISO 12312-2
La referencia debe aparecer claramente indicada en las gafas, en el embalaje o en la información del fabricante.
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Encontrarse en perfecto estado
No deben presentar arañazos, roturas, perforaciones ni daños en el filtro.
Métodos que no protegen los ojos
Que un material reduzca la cantidad de luz visible no significa que filtre adecuadamente la radiación solar.
Gafas de sol
Incluso las gafas muy oscuras no son seguras para mirar directamente al Sol.
Radiografías
No están diseñadas ni certificadas para filtrar la radiación solar.
Cristales ahumados
Pueden oscurecer la imagen sin proporcionar la protección necesaria.
Filtros improvisados
Cartulinas, plásticos y otros materiales caseros no deben utilizarse.
Precauciones especiales con los niños
Los niños suelen sentir una gran curiosidad ante este tipo de fenómenos. Por ello, deben observar el eclipse siempre bajo la supervisión de un adulto.
Es importante que mantengan las gafas homologadas correctamente colocadas durante todo el tiempo y que no alternen momentos de observación con y sin protección.
Revisar previamente que las gafas no estén dañadas.
Colocarlas correctamente antes de dirigir la mirada al Sol.
Mantener la supervisión durante toda la observación.
Evitar que se retiren las gafas mientras continúan mirando.
Síntomas de alarma después de observar el eclipse
Algunas alteraciones visuales pueden aparecer después de la exposición. La presencia de estos síntomas no confirma por sí sola una lesión permanente, pero sí hace recomendable una valoración oftalmológica.
Visión borrosa
Dificultad para percibir los objetos con la nitidez habitual.
Mancha central
Aparición de una zona oscura, fija o borrosa en el centro de la visión.
Líneas deformadas
Percepción de líneas rectas como onduladas, torcidas o interrumpidas.
Dificultad para leer
Pérdida de definición al reconocer letras o detalles pequeños.
Pérdida de detalle
Reducción de la precisión de la visión central.
Cambios visuales nuevos
Cualquier alteración que no existiera antes de observar el eclipse.
La rejilla de Amsler como comprobación inicial
La rejilla de Amsler es una prueba sencilla que puede ayudar a identificar cambios en la visión central, como líneas deformadas, zonas borrosas o manchas.
Puede utilizarse como una comprobación inicial, pero no sustituye una exploración oftalmológica ni permite realizar un diagnóstico.
Disfruta del eclipse con seguridad
Los eclipses solares pueden disfrutarse con seguridad siempre que se utilicen gafas homologadas y se sigan correctamente las recomendaciones de protección.
La prevención es especialmente importante en los niños y en cualquier persona que tenga la tentación de mirar directamente al Sol durante el fenómeno.
Si después de observar el eclipse notas cambios en tu visión, una mancha central, visión borrosa o líneas deformadas, solicita una valoración oftalmológica.
Dudas sobre el eclipse solar y la protección ocular
¿Se puede mirar directamente un eclipse solar?
Solo debe mirarse directamente utilizando gafas específicas para observación solar que estén homologadas, cumplan la norma correspondiente y se encuentren en perfecto estado.
¿Sirven las gafas de sol convencionales?
No. Las gafas de sol habituales, aunque sean muy oscuras, no proporcionan la protección necesaria para observar directamente el Sol.
¿Qué norma deben cumplir las gafas para eclipses?
Deben indicar que cumplen la norma ISO 12312-2, estar correctamente identificadas y proceder de un proveedor fiable.
¿Por qué puede producirse una lesión sin sentir dolor?
La retina no dispone de receptores de dolor o temperatura que avisen mientras se está produciendo la exposición. Por ello, el daño puede aparecer sin una sensación inmediata de quemadura.
¿Cuándo se debe acudir al oftalmólogo?
Cuando aparezcan visión borrosa, una mancha central, líneas deformadas, dificultad para leer o cualquier cambio visual después de observar el eclipse.
¿Has notado cambios en tu visión después del eclipse?
Nuestro equipo puede valorar tu salud ocular y estudiar tu caso de forma personalizada.