Superficie ocular · Madrid

Ojo seco Síntomas, diagnóstico y tratamiento

El ojo seco puede causar sensación de arenilla, escozor y visión borrosa intermitente. Estudiar la lágrima y la superficie ocular ayuda a orientar el tratamiento según la causa.

Detalle de un ojo con enrojecimiento en su superficie.
Lágrima y superficie ocular

¿Qué es el ojo seco?

El ojo seco o sequedad ocular es una alteración de la superficie ocular en la que la película lagrimal no consigue mantenerse suficientemente estable para lubricar y proteger el ojo de forma adecuada. Puede aparecer porque se produce menos lágrima de la necesaria, porque se evapora demasiado rápido o por una combinación de ambos mecanismos.

Dr. Ángel López Castro Clínica Laservisión
Ojo seco
Superficie ocular

La película lagrimal protege la superficie del ojo

La lágrima no sirve únicamente para humedecer el ojo. La película lagrimal recubre la córnea y contribuye a mantener una superficie regular, protegida y transparente, necesaria también para una buena calidad visual.

El epitelio corneal, la capa más externa de la córnea, necesita un entorno lagrimal adecuado para mantenerse en buenas condiciones.

Cuando la película lagrimal pierde estabilidad, la superficie ocular queda peor protegida y pueden aparecer molestias y alteraciones de la visión.

Déficit acuoso

Cuando se produce menos lágrima de la necesaria

Icono que representa una producción reducida de lágrima

En el ojo seco por déficit acuoso, las glándulas lagrimales producen una cantidad insuficiente del componente acuoso de la lágrima. Como consecuencia, la película lagrimal dispone de menos volumen para mantener correctamente lubricada y protegida la superficie ocular.

Cuando esta situación se mantiene, la lágrima puede cubrir peor la córnea y aparecer molestias asociadas a la sequedad ocular. El grado de déficit y su importancia clínica deben valorarse junto con el resto de características de la película lagrimal y de la superficie del ojo.

Ojo seco evaporativo

Cuando la lágrima se evapora demasiado rápido

En el ojo seco evaporativo puede existir una cantidad de lágrima suficiente, pero permanece poco tiempo sobre el ojo porque se evapora con demasiada rapidez.

Una alteración del componente lipídico de la película lagrimal puede favorecer este mecanismo.

Las glándulas de Meibomio, situadas en los párpados, producen parte de ese componente graso. Cuando su funcionamiento está alterado, la capa lipídica puede proteger peor la lágrima frente a la evaporación y contribuir a la inestabilidad de la superficie ocular.

Síntomas

¿Cuáles son los síntomas del ojo seco?

El ojo seco puede provocar sensación de arenilla, escozor o quemazón, enrojecimiento, lagrimeo, sensibilidad a la luz y visión borrosa o fluctuante. La intensidad y la combinación de estos síntomas pueden variar de una persona a otra.

Una idea importante

El ojo seco no siempre se siente simplemente como “sequedad”

Algunas personas describen una sensación clara de falta de lubricación. Otras consultan principalmente por escozor, sensación de cuerpo extraño, lagrimeo o visión que pierde nitidez de forma intermitente.

Por eso, reconocer el ojo seco únicamente por la sensación de “ojo seco” puede resultar engañoso.

Molestia ocular

Sensación de arenilla o cuerpo extraño

Puede sentirse como si hubiera polvo, una pestaña o algo rozando la superficie del ojo aunque no exista ningún cuerpo extraño.

Irritación

Escozor, ardor o quemazón

La inestabilidad de la película lagrimal puede producir molestias que el paciente describe como picor, escozor, ardor o sensación de quemazón.

Aspecto del ojo

Enrojecimiento ocular

La irritación de la superficie ocular puede acompañarse de un aumento visible del enrojecimiento del ojo.

Respuesta refleja

Lagrimeo a pesar de tener ojo seco

Aunque pueda parecer contradictorio, la irritación de la superficie ocular puede desencadenar un lagrimeo reflejo.

Sensibilidad

Molestia con la luz

Algunos pacientes pueden presentar mayor sensibilidad a la luz o sensación de incomodidad en ambientes especialmente luminosos.

Calidad visual

Visión borrosa o fluctuante

La película lagrimal forma parte de la superficie óptica del ojo. Cuando es inestable, la visión puede perder nitidez y variar entre distintos momentos.

Causas y factores asociados

¿Cuáles son las causas del ojo seco?

El ojo seco no suele depender de una única causa. La película lagrimal, los párpados, el ambiente, determinados hábitos y algunos factores generales pueden intervenir de forma diferente en cada paciente y, con frecuencia, varios de ellos coinciden.

Representación conceptual de un ojo seco con intolerancia a las lentillas
Párpados y lágrima

Alteración de las glándulas de Meibomio

Las glándulas de Meibomio producen parte del componente graso de la lágrima. Cuando su funcionamiento está alterado, la película lagrimal puede evaporarse con mayor rapidez. Este mecanismo es frecuente en el ojo seco evaporativo y puede asociarse a alteraciones del borde palpebral o a determinadas formas de blefaritis.

Pantallas

Parpadear menos durante tareas de concentración

Durante el uso prolongado de ordenador, móvil u otras pantallas podemos reducir la frecuencia o la eficacia del parpadeo. La lágrima se renueva peor sobre la superficie ocular y puede aumentar la evaporación.

Ambiente

Aire acondicionado, calefacción y ambientes secos

El aire seco, la climatización directa, la calefacción o determinadas condiciones ambientales pueden favorecer una evaporación más rápida de la película lagrimal y hacer más evidentes las molestias.

Hormonas

Cambios hormonales y menopausia

Los cambios hormonales pueden influir en la producción y en la composición de la lágrima. La sequedad ocular es especialmente relevante durante la perimenopausia y la menopausia, aunque la situación debe valorarse de forma individual.

Menopausia y ojo seco
Medicación

Algunos medicamentos pueden favorecer la sequedad ocular

Determinados fármacos pueden reducir la producción de lágrima o modificar la superficie ocular. Entre ellos se encuentran algunos antihistamínicos, antidepresivos y otros tratamientos sistémicos.

La medicación no debe suspenderse ni modificarse sin consultar previamente con el médico que la ha indicado.

Lentes de contacto

Las lentillas pueden hacer más evidentes las molestias

El uso de lentes de contacto modifica la relación entre la lágrima y la superficie ocular. En algunos usuarios, el ojo seco puede manifestarse como una reducción progresiva del número de horas durante las que toleran cómodamente las lentillas.

Lentes de contacto
Valoración oftalmológica

¿Cómo se diagnostica el ojo seco?

El diagnóstico del ojo seco no depende de una única prueba. El oftalmólogo combina los síntomas, la exploración de la superficie ocular y el estudio de la película lagrimal para identificar qué mecanismo puede estar produciendo las molestias.

¿Qué se valora durante la exploración?

En primer lugar se observa la superficie ocular: la córnea, la conjuntiva, los párpados y el aspecto de la película lagrimal. Esta exploración permite detectar signos de irritación, alteraciones del borde palpebral u otros hallazgos que ayuden a explicar los síntomas.

También puede estudiarse la estabilidad de la lágrima, es decir, cuánto tiempo permanece uniforme sobre la superficie del ojo después de parpadear. Cuando pierde su continuidad demasiado pronto puede existir un componente evaporativo, incluso aunque inicialmente haya una cantidad de lágrima suficiente.

Si existen indicios de ojo seco evaporativo, la valoración puede centrarse además en las glándulas de Meibomio, situadas en los párpados. Estas glándulas producen parte del componente lipídico que ayuda a limitar la evaporación de la lágrima.

Cuando se sospecha que el problema puede estar relacionado con una producción insuficiente de lágrima, el oftalmólogo puede recurrir a pruebas específicas para medirla. Una de ellas es el test de Schirmer.

La combinación de estos hallazgos permite distinguir si predomina un déficit acuoso, un componente evaporativo o una combinación de ambos, información importante para orientar posteriormente el tratamiento.

Tratamiento del ojo seco

¿Cómo se trata el ojo seco?

El tratamiento depende de qué mecanismo está alterando la película lagrimal y de la intensidad de los síntomas. En algunos pacientes es necesario mejorar la lubricación; en otros, actuar sobre los párpados, las glándulas de Meibomio, la inflamación o la evaporación excesiva de la lágrima.

No existe un único tratamiento

Distinguir si predomina un déficit acuoso, un componente evaporativo o una combinación de ambos ayuda a seleccionar el tratamiento más adecuado para cada paciente.

Tratamiento con luz pulsada IPL para el ojo seco
Ojo seco evaporativo

Luz pulsada IPL

En pacientes con ojo seco evaporativo asociado a una alteración de las glándulas de Meibomio, el oftalmólogo puede valorar el tratamiento mediante luz pulsada intensa (IPL).

La indicación se decide tras estudiar la superficie ocular: no todos los casos de ojo seco son candidatos.

Otras medidas de tratamiento

El tratamiento puede combinar diferentes medidas

Según el tipo de ojo seco y los hallazgos de la exploración, el oftalmólogo puede combinar distintas medidas para mejorar la película lagrimal y proteger la superficie ocular.

Las lágrimas artificiales son una de las medidas más utilizadas para mejorar la lubricación y aliviar las molestias. El tipo y la frecuencia de uso dependen de las necesidades de cada paciente.

Cuando participan el borde palpebral o las glándulas de Meibomio, pueden indicarse medidas de higiene palpebral y tratamientos dirigidos a mejorar el componente lipídico de la lágrima.

En determinados casos puede ser necesario controlar la inflamación de la superficie ocular mediante tratamientos prescritos y supervisados por el oftalmólogo.

Si interesa conservar durante más tiempo la lágrima disponible, pueden valorarse tapones lagrimales, que reducen su drenaje a través de la vía lagrimal.

En pacientes seleccionados, especialmente cuando existe una mayor afectación de la superficie ocular, pueden considerarse tratamientos como el suero autólogo u otras opciones específicas.

La elección y combinación de estas medidas depende de la causa, la intensidad de los síntomas y la evolución de cada paciente.

La clave es identificar qué está provocando el ojo seco. A partir de esa valoración puede seleccionarse el tratamiento más adecuado para cada caso.
Evolución y control

¿El ojo seco tiene cura?

No existe una cura definitiva única para todos los casos de ojo seco. Muchas formas son crónicas y necesitan tratamiento continuado, pero los síntomas y el estado de la superficie ocular pueden mejorar considerablemente cuando se identifica correctamente el mecanismo que los está provocando.

¿Qué significa entonces tratarlo? Controlar la causa y mantener estable la superficie ocular

El objetivo no es únicamente aliviar temporalmente la sensación de sequedad. El tratamiento busca mejorar la película lagrimal, reducir la evaporación, tratar los párpados cuando es necesario y controlar la inflamación para mantener el ojo lo más estable posible.

La evolución depende de la causa

No todos los pacientes tienen el mismo tipo de ojo seco. Algunas situaciones pueden estar muy condicionadas por factores modificables, como determinados ambientes, hábitos, alteraciones palpebrales o problemas asociados a las glándulas de Meibomio.

En estos casos, actuar sobre los factores implicados puede producir una mejoría importante y mantenida. En otras personas, especialmente cuando existe una alteración crónica de la producción o de la calidad de la lágrima, puede ser necesario mantener determinadas medidas a largo plazo.

Por eso, hablar de una única “cura definitiva del ojo seco” resulta demasiado simplificador. La evolución depende del tipo de ojo seco, de su causa, de la intensidad y de la respuesta al tratamiento.

Cirugía refractiva y superficie ocular

¿Por qué es importante estudiar el ojo seco antes de una cirugía refractiva?

Porque la película lagrimal y la superficie ocular forman parte de la calidad visual. Antes de una cirugía refractiva conviene comprobar que el ojo se encuentra en condiciones adecuadas y detectar si existe una sequedad ocular que pueda requerir tratamiento previo.

Equipo para el estudio de la película lagrimal y la superficie ocular
Valoración preoperatoria

La superficie ocular debe formar parte del estudio previo

Una película lagrimal inestable puede producir visión fluctuante, molestias e incluso variaciones en algunas mediciones oculares. Por eso, valorar el estado de la lágrima antes de una intervención ayuda a obtener una imagen más completa de la situación ocular del paciente.

Si existe un ojo seco relevante, puede ser necesario tratar y estabilizar primero la superficie ocular antes de continuar con la planificación quirúrgica.

Además, no todas las técnicas refractivas afectan de la misma forma a la superficie ocular. La situación de la lágrima es uno de los factores que el oftalmólogo puede tener en cuenta al valorar qué técnica resulta más adecuada para cada paciente.

Más información sobre cirugía refractiva
El estudio preoperatorio no consiste únicamente en determinar si una persona puede operarse. También ayuda a valorar qué técnica puede adaptarse mejor a las características de sus ojos y al estado de la superficie ocular.
EXPERIENCIAS REALES · LASERVISIÓN

La opinión de nuestros pacientes

RESEÑA PUBLICADA EN GOOGLE ★★★★★

Trato excelente, demuestran ser profesionales.

En mi caso todo salió bien.

Hace varios años quise operarme, me denegaron la opción por tener problemas de ojo seco severo, hasta que salió la técnica Smile. Esto indica que que su trabajo no es por lucro, y que repasan bien las posibilidades de cada uno.

100% satisfecho

Experiencia personal de un paciente publicada en Google. La indicación de cirugía refractiva depende de una valoración oftalmológica individual.

Clínica Laservisión · Madrid

Valoración del ojo seco en Laservisión

Cuando las molestias persisten, la visión fluctúa, las lentillas empiezan a tolerarse peor o las lágrimas artificiales no son suficientes, conviene estudiar qué está alterando realmente la superficie ocular.

Examen ocular durante una consulta oftalmológica
Estudiar antes de tratar

La consulta permite identificar qué tipo de ojo seco predomina

La valoración no busca únicamente confirmar que existe sequedad ocular. El objetivo es estudiar la lágrima, la superficie ocular y los párpados para determinar si predomina un déficit de producción, una evaporación excesiva, una alteración de las glándulas de Meibomio o una combinación de varios factores.

Esa diferencia es importante porque dos pacientes con síntomas parecidos pueden necesitar tratamientos distintos.

A partir de los hallazgos de la exploración, el oftalmólogo puede orientar el tratamiento hacia medidas de lubricación, cuidado palpebral, control de la inflamación u opciones específicas como la luz pulsada IPL cuando existe indicación.

El tratamiento empieza por saber qué está ocurriendo con la lágrima. La exploración permite orientar las medidas necesarias según el mecanismo predominante en cada paciente.