SALUD OCULAR · CONSEJOS

Lentes de contacto: recomendaciones para un uso seguro

Las lentes de contacto permiten corregir la visión sin necesidad de utilizar gafas, pero requieren una higiene adecuada y ciertos cuidados para proteger la salud ocular y evitar complicaciones.

Lentes de contacto para la corrección de problemas de visión
CUIDADO Y PREVENCIÓN

6 recomendaciones para utilizar lentillas de forma segura

Las lentes de contacto están en contacto directo con la superficie del ojo. Seguir unas pautas sencillas de higiene, mantenimiento y utilización ayuda a reducir el riesgo de infecciones y molestias oculares.

01

Manos siempre limpias

Lávate y sécate bien las manos antes de colocar o retirar las lentes de contacto.

02

Nunca utilices agua del grifo

No limpies ni conserves las lentillas con agua o saliva. Utiliza únicamente las soluciones indicadas para su mantenimiento.

03

Evita dormir con lentillas

Salvo indicación expresa de un profesional, retíralas antes de dormir. Su uso durante el sueño aumenta el riesgo de complicaciones.

04

Evita el contacto con el agua

No utilices lentillas al ducharte, nadar o bañarte. El contacto con el agua puede favorecer infecciones oculares.

05

Respeta los plazos de reemplazo

Sustituye las lentes según la pauta indicada. Si son reutilizables, renueva la solución después de cada uso y limpia y cambia periódicamente el estuche.

06

No prolongues su uso si molestan

Si notas sequedad, irritación o incomodidad, no fuerces su utilización. Descansa de las lentillas y consulta si las molestias persisten o se repiten.

¿Cuándo debes consultar con un oftalmólogo?

Si aparecen dolor ocular, enrojecimiento importante, sensibilidad a la luz o disminución de visión, retira las lentes de contacto y solicita una valoración oftalmológica urgente. No vuelvas a utilizarlas hasta recibir indicación profesional.

USO PROLONGADO DE LENTILLAS

¿Por qué las lentillas pueden empezar a resultar incómodas con los años?

Algunas personas que llevan años utilizando lentes de contacto comienzan a notar que ya no las toleran tan bien como antes, incluso aunque no hayan cambiado de graduación o de tipo de lentilla.

Esta pérdida de tolerancia puede relacionarse con alteraciones de la película lagrimal, sequedad ocular, irritación de la superficie del ojo o cambios en las condiciones de uso. No ocurre en todos los pacientes y sus causas pueden ser diferentes.

Señales de que las lentillas ya no resultan tan cómodas

Sequedad ocular

Sensación de ojo seco, arenilla o necesidad frecuente de utilizar lágrimas artificiales.

Menos horas de tolerancia

Lentillas que antes resultaban cómodas durante toda la jornada empiezan a molestar al cabo de unas horas.

Irritación o enrojecimiento

Molestias recurrentes que obligan a interrumpir su utilización.

Incomodidad con las pantallas

Mayor sensación de sequedad al trabajar con ordenadores o en ambientes con calefacción y aire acondicionado.

Recomendaciones de uso de lentes de contacto

ALTERNATIVAS A LAS LENTILLAS

¿Y si las lentillas ya no son una opción cómoda para ti?

Después de años utilizando lentes de contacto, volver a depender de las gafas puede resultar poco atractivo. Si las lentillas comienzan a producir molestias frecuentes, es posible que te plantees otra forma de corregir tu visión.

La cirugía refractiva permite reducir la dependencia de gafas y lentillas en determinados pacientes. Existen diferentes técnicas, pero su idoneidad depende de las características de cada ojo.

Conoce las opciones de cirugía refractiva
UNA DECISIÓN INDIVIDUAL

No se trata solo de dejar de usar lentillas.

Antes de valorar una intervención es necesario realizar un estudio oftalmológico que permita conocer la graduación, el estado de la córnea y de la superficie ocular, así como otras características que condicionan la elección de la técnica.

Si existe ojo seco u otra alteración ocular, debe evaluarse y, cuando corresponda, tratarse antes de considerar la cirugía.