Miopía
En la miopía, al pasar de gafas a lentes de contacto, la potencia necesaria suele ser menos negativa.
Esta diferencia adquiere mayor importancia cuanto más elevada es la graduación.
Una misma persona puede necesitar una graduación diferente según utilice gafas o lentes de contacto.
La clave está en la distancia al vértice: la posición de la lente respecto al ojo modifica su potencia efectiva.
El Dr. Ángel López Vázquez explica por qué una misma graduación puede requerir una corrección diferente en gafas y lentes de contacto.
La clave está en la posición de la lente respecto al ojo: las gafas se sitúan a varios milímetros de la superficie ocular, mientras que la lentilla se coloca directamente sobre ella.
La distancia al vértice ayuda a entender por qué la potencia necesaria puede cambiar al pasar de gafas a lentillas.
El Dr. Ángel López Vázquez explica la influencia de la distancia al vértice.
La distancia al vértice es la separación entre la lente de las gafas y la superficie anterior del ojo. Habitualmente se sitúa aproximadamente entre 12 y 14 mm.
En las lentes de contacto esa distancia prácticamente desaparece, porque la lentilla se coloca directamente sobre la superficie ocular.
Ese cambio de posición modifica la potencia efectiva de la lente y ayuda a explicar por qué la graduación de gafas y lentillas no siempre coincide.
El efecto de acercar una lente al ojo no es el mismo cuando se trata de una lente negativa que cuando utilizamos una lente positiva.
En la miopía, al pasar de gafas a lentes de contacto, la potencia necesaria suele ser menos negativa.
Esta diferencia adquiere mayor importancia cuanto más elevada es la graduación.
En la hipermetropía sucede lo contrario: al utilizar lentillas, la potencia necesaria puede ser más positiva que la correspondiente a las gafas.
También en este caso la diferencia aumenta a medida que la graduación es mayor.
La graduación de unas lentillas no debe obtenerse copiando directamente la receta de las gafas. La potencia debe calcularse y comprobarse de forma individual durante la adaptación de las lentes de contacto.